El Congreso Eucarístico Internacional 2012 ¿Un evento cristiano?

  • Home
  •  / 
  • Artículos
  •  / 
  • El Congreso Eucarístico Internacional 2012 ¿Un evento cristiano?

Por Richard Bennett

Congreso Eucarístico Internacional
Contemplando el Pan de la Comunión Para adorar a Jesucristo

Una gran noticia por todo el mundo católico es la celebración del Congreso Eucarístico Internacional durante el verano de 2012, a celebrarse en Dublín, Irlanda del 10 al 17 de junio. Se anticipa que el Congreso reúna 25,000 personas al día, incluyendo a “12,000 peregrinos internacionales en representación de 99 países diferentes.”1 En sí, ¿qué es un Congreso Eucarístico? Una fuente católica contesta, Es una reunión de católicos – sacerdotes, religiosos, y laicos que se congregan para expresar su devoción por la Santa Eucaristía… Los congresos internacionales se celebran de cada 3 a 5 años, lo que permite la preparación, ya que siempre son de índole mundial. los católicos llegan de todo el mundo para participar en las ceremonias y celebrar a Jesús en el Bendito Sacramento… Todos los creyentes – los clérigos, religiosos, y laicos desfilan por las calles en pos del Bendito Sacramento.”2

Por tanto, es aparente que muchos católicos toman como un hecho que el Señor Jesucristo esté presente en lo que ellos llaman la “Sagrada Eucaristía.” La Iglesia de Roma enseña a todos sus feligreses este dogma básico católico, El modo de presencia de Cristo bajo las especies eucarísticas es singular… En el Santísimo Sacramento de la Eucaristía están ‘contenidos verdadera, real y substancialmente el Cuerpo y la Sangre junto con el alma y la divinidad de nuestro Señor Jesucristo, y, por consiguiente, Cristo entero’”.3

Por tanto, el papado ha proclamado que su eucaristía en la forma del pan contiene idénticos el cuerpo, alma, y deidad del Señor. Proclaman que todo el pan, salvo las apariencias, queda transformado en el Cristo Divino y en el humano junto con todas las partes que le componen: alma, cuerpo, sangre, huesos, carne, nervios, músculos, venas, y tendones.

Esta noción es un horroroso insulto – pues por un lado pone en ridículo a Jesucristo el Señor, y por otro engaña a la gente, defraudándolos de la verdad. Nuestro Señor habló de tal blasfemia cuando amonestó, “si alguno os dijere: Mirad, aquí está el Cristo; o, mirad, allí está, no le creáis.4 En contraste con la enseñanza católica, la verdad se declara en las Escrituras, “Este mismo Jesús que ha sido tomado de entre vosotros al cielo, así vendrá como le habéis visto ir al cielo.5

Se ha señalado un día cuando el Señor volverá físicamente asimismo como cuando ascendió. No debemos esperar que Él haya de regresar antes de ese día señalado puesto que “el Señor mismo con voz de mando, con voz de arcángel, y con trompeta de Dios, descenderá del cielo.6 Por consiguiente, promover la idea que el Señor Jesucristo ha regresado a la tierra en la forma sin vida del pan es un intento por reemplazar la predicación del Evangelio bíblico con una mera conexión física al sacramento católico romano.

Roma procura comprobar su dogma eucarístico citando al capítulo seis del Evangelio según San Juan

La Iglesia de Roma persiste en afirmar como un hecho su dogma de que Cristo está en realidad presente en su sacramento. Por ejemplo, declara “Mediante la conversión del pan y del vino en su Cuerpo y Sangre, Cristo se hace presente en este sacramento”.7 Este dogma es indispensable para poder apoyar otra premisa que tampoco es bíblica: “La vida en Cristo tiene su fundamento en el banquete eucarístico.” El texto clave que usan como prueba es, “Como me envió el Padre viviente, y yo vivo por el Padre, asimismo el que me come, él también vivirá por mí” (Juan 6:57).8 De acuerdo a la doctrina católica, “Recibir la Eucaristía en la comunión da como fruto principal la unión íntima con Cristo Jesús.” El texto que usan como prueba para su razonamiento es, “El que come mi carne y bebe mi sangre, en mí permanece, y yo en él”. (Juan 6:56).

Además, el Vaticano hasta llega a declarar que el Señor mismo nos insta a recibirle en el sacramento de la eucaristía. Oficialmente declaran,

Un reclamo de que el Cristo completo está verdadera, real y substancialmente allí contenido.

El Señor nos dirige una invitación urgente a recibirle en el sacramento de la Eucaristía: ‘En verdad, en verdad os digo: si no coméis la carne del Hijo del hombre, y no bebéis su sangre, no tendréis vida en vosotros (Jn 6,53).’“9

Según el Vaticano, este cambio – en el cual alegan que el pan y el vino se convierten en el verdadero cuerpo y sangre del Señor – se llama “transubstanciación”. De allí que declaran, Por la consagración se realiza la transubstanciación del pan y del vino en el Cuerpo y la Sangre de Cristo.”10

El cambio que alegan sucede por medio de la transubstanciación basta para quedar anonadado. Pues lo que dicen es que en la tierra el Señor existe no como hombre, sino como pan y vino. El papado alega tenencia y control de los elementos que se supone lo contienen. La ley papal hasta llega a decir que su “Cristo en la Eucaristía” está “cerrado” en el sagrario.11

Lo que lo deja a uno rascándose la cabeza es que la física de Aristóteles sobre la cual se fundamenta el concepto de la transubstanciación ha sido refutado desde mucho tiempo atrás. No obstante, este dogma idólatra del sigo trece todavía está al centro del sistema católico sacramental.12 Por tanto, todavía se enseña y practica mundialmente en todas las parroquias católicas.

Un reclamo de que el Cristo completo está verdadera, real y substancialmente allí contenido.

El significado factual de Juan 6 confrontado al dogma católico

La vida en Cristo” no “tiene su fundamento en el banquete eucarístico.” Tampoco “una íntima unión con Cristo Jesús” forma parte alguna de la “Eucaristía de la Santa Comunión.” No obstante, a fin de respaldar su argumento, Roma relaciona las citas de Juan 6 como textos de prueba. Estos versículos en particular han sido arrancados de su contexto bíblico, el cual no apoya la interpretación católica, y colocados muy hábilmente dentro del argumento católico.13 El resultado es que de una manera superficial pero engañosa se le dé crédito a la razón humana, la cual es el verdadero fundamento del dogma católico. Ya que no puede haber síntesis alguna entre la autoridad de la Biblia y la autoridad de la “Santa Tradición” católica, el Vaticano entonces debe pasar por alto el verdadero significado de lo que el Señor claramente declaró en el capítulo seis.

Anteriormente, en el capítulo 6, el Señor nos enseñó que nuestro deseo espiritual como creyentes ha de ser “no por la comida que perece, sino por la comida que a vida eterna permanece” (Juan 6:27). Cuando los judíos preguntaron al Señor, “¿Qué debemos hacer para poner en práctica las obras de Dios?” (Juan 6:28), Él respondió, “Ésta es la obra de Dios, que creáis en el que él ha enviado” (Juan 6:29). Esta respuesta ofrece un trasfondo para lo que habría de venir. Creer solo en Él a quien el Padre ha enviado es céntrico a lo que Jesucristo proclamó, “Porque hay un solo Dios, y un solo mediador entre Dios y los hombres, Jesucristo hombre.14 Por la autoridad de la sola Escritura, creer en solo Cristo Jesús, por la sola gracia de Dios, por medio de la sola fe, es el fundamento de la vida en Cristo.

Jesucristo también explicó la norma por la cual habría de comprenderse su enseñanza. Dijo Él, “El espíritu es el que da vida; la carne para nada aprovecha; las palabras que yo os he hablado son espíritu y son vida.15 Sus palabras se han de entender espiritualmente, y no de una forma física y literal. Él es el verdadero alimento del alma por la fe, no por la obra de la digestión estomacal, lo cual es implícito en la doctrina católica de la eucaristía. Tan clara es la enseñanza del Señor que, para Él, saciar la sed espiritual es igual a creer en Él, “el que en mí cree, no tendrá sed jamás” (Juan 6:53). “Y ésta es la voluntad del que me ha enviado: Que todo aquél que ve al Hijo, y cree en él, tenga vida eterna” (Juan 6:40). Luego el Señor siguió explicando que, “El pan que yo daré es mi carne, la cual yo daré por la vida del mundo” (Juan 6:51). Por medio de su sacrificio Él entregó su carne voluntariamente, declarando, “De cierto, de cierto os digo: Si no coméis la carne del Hijo del Hombre, y bebéis su sangre, no tenéis vida en vosotros” (Juan 6:53). Esta declaración se trata del requisito esencial de la sola fe en solo el Señor Jesucristo. El tema es tan serio que el que no confía solo en el sacrificio del Señor en la cruz, no tiene vida eterna. Comer la carne y beber la sangre del Hijo del hombre es una metáfora que significa confiar espiritualmente en el Señor por medio de su sacrificio.

Cristo Jesús logró todos los beneficios de la redención: perdón del pecado, ser aceptados por Dios, la adopción como hijos de Dios, acceso a su trono de gracia, y la vida eterna. Recibir todo esto por la sola fe muy precisamente se llama comer su carne y beber su sangre. Comer su carne y beber su sangre es estar totalmente identificado con Él por la sola fe. Su sacrificio hasta la muerte debe apropiarse por la sola fe, si es que el hombre ha de ser salvo. “Comer y beber” equivale a “creer” y confirma el tema central de lo que Él proclamó; en resumen, “El que en mí cree, tiene la vida eterna” (Juan 6:47). La vida eterna no es el producto de un rito institucional sino la obra de Dios el Espíritu Santo por medio de su poder soberano. Individualmente, la fe personal es lo que el Señor requiere. Solo por medio de esta sola fe, dada por la sola gracia de Dios, se recibe el perdón de los pecados cuando los creyentes creen en solo el Señor Jesucristo para vida eterna. El apóstol Pablo declara con toda claridad la evidencia que manifiesta el que ha recibido a Cristo como Salvador y Señor, “que si confesares con tu boca que Jesús es el Señor, y creyeres en tu corazón que Dios le levantó de los muertos, serás salvo. Porque con el corazón se cree para justicia, pero con la boca se confiesa para salvación”.16

El Nuevo Testamento no tiene nada que decir con respecto a valerse de señales físicas que lograrían una unión con Cristo. Más bien, los creyentes han de poner su mira en “Jesús el autor y consumador de nuestra fe.17 Él es el Autor y Consumador de su fe: su principio y fin. Los sacramentos de Roma ponen la mira en los ritos de la carne para recibir la vida. Por tanto, el sacramento de la Eucaristía no puede hacer entrega de esa “íntima comunión con Cristo Jesús,” la cual se alega ser su fruto principal. Así como los seguidores del Buda ponen su mira en los votos de sus ofrendas ante una estatua del Buda para ser iluminados, así también los católicos ponen su mira en un pedazo de pan para recibir vida espiritual. Pero Jesús oraba a su Padre en el huerto por aquellos que son suyos solo por medio de la sola gracia y creen en Él por medio de la sola fe, “Santifícalos en tu verdad, tu palabra es verdad.” No puede haber componenda alguna con las tradiciones y las imaginaciones de los hombres, así como lo ha procurado lograr la Iglesia Católica.18

La obligación de adorar la eucaristía

A pesar de que la enseñanza del Señor es tan clara, Roma hace caso omiso a las Escrituras, a las pruebas ante los sentidos y hasta la misma razón, con su enseñanza respecto a la eucaristía. El eterno y glorioso Señor hoy está sentado en las alturas. En las palabras del Vaticano, presentan a un Cristo que corre el “peligro de que se corrompa,”19 lo cual es presentar a un Cristo transitorio. Como Mediador y Redentor, el Señor Jesús tiene la investidura de la más excelsa dignidad, honra, y autoridad. Él también es “el mismo ayer, hoy y por los siglos.”20 Alegar que la presencia de Cristo está en un pan sujeto a la descomposición es totalmente fuera del margen de la realidad como también toda una necedad; aun peor, es una blasfemia. No obstante, la Iglesia de Roma con rigor ordena que el pan ha de ser adorado con la misma honra merecida por el Dios verdadero. Por tanto, Roma declara,

Los Cristianos verdaderos aDoran a Jesucristo el Señor en espíritu y en verdad. Los tales no aDoran el pan de la comunión.

Nadie debe dudar ‘que los cristianos tributan a este Santísimo Sacramento, al venerarlo, el culto de latría que se debe al Dios verdadero, según la costumbre siempre aceptada en la Iglesia católica. Porque no debe dejar de ser adorado por el hecho de haber sido instituido por Cristo, el Señor para ser comido’“. 20

Es una doctrina irracional e impía, que necesariamente impone la adoración de algo ingerido y llevado al estómago. So pena del horrendo delito de idolatría, es como la adoración rendida solo a Dios se transfiere al pan de la comunión. No obstante, el 7 de abril del 2012, el mismo papa habló de la hostia como Dios. Dijo, “Hoy se nos invita a fijar nuestra mirada sobre la hostia consagrada: ¡es el mismo Dios! ¡El mismo amor!”21 De hecho, el papa y su iglesia “cambiaron la gloria del Dios incorruptible en semejanza de imagen… cambiaron la verdad de Dios por la mentira, honrando y dando culto a las criaturas antes que al Creador.”23

Los Cristianos verdaderos aDoran a Jesucristo el Señor en espíritu y en verdad. Los tales no aDoran el pan de la comunión.

Un Ridículo Ecumenismo”

El sacerdote católico Kevin Doran, secretario general del CEI, se encuentra perturbado por la participación de cristianos no Católicos como disertantes principales en el Congreso puede calificarse de lo que él llama “ridículo ecumenismo”. El contexto exacto y las palabras de Kevin Doran son las siguientes,

Un elemento singular del Quincuagésimo Congreso Eucarístico Internacional [CEI], a celebrarse en Dublín los días 10-17 de junio del 2012, es la extensa participación de cristianos de otras tradiciones tanto en la preparación pastoral como en el programa oficial de la semana del congreso… Fr. Kevin Doran (Secretario general del CEI2012) observó que, ‘históricamente, los católicos han tenido la tendencia de usar la palabra ‘conversión’ como si solamente se relacionara a otras personas…’ La liturgia principal en este primer día entero del Congreso, será una ‘Liturgia de Palabra y Agua’ celebrada por el Muy Reverendo Michael Jackson (Arzobispo de la iglesia de Irlanda en Dublín). La homilía será presentada por el Hilarión Metropolitano Alfeyev de la Iglesia Rusa Ortodoxa. Mientras tanto, el Hermano Alois Löser, antes de Taizé presentará la enseñanza (Catequesis) sobre el tema del Bautismo. Entre otras intervenciones ecuménicas a presentares en la semana se encuentran: el Reverendo Nicky Gumble de Alfa Internacional, quien tocará el tema de la reconciliación, y una presentación por la Reverenda Ruth Patterson, Directora de los Ministerios de Restauración con su tema de ser ‘Compañeros de Jornada’ en la fe. El Profesor William Reville presentará su disertación titulada ‘Celebrando el Misterio de la Vida’. Decidme entonces, si me estoy aventurando demasiado al decir que no creo que ninguno de los que están envueltos en organizar éste alegado Congreso Eucarístico creen en la Transubstanciación, de cierto que tampoco creen que la Iglesia Católica es necesaria para la salvación. Ni por un instante. Y además, en cuanto a lo que yo se, es improbable que el Papa visite a Irlanda para este congreso ficticio… el lector que trajo este escándalo reciente a mi atención me preguntó si el Papa sabía ‘en lo que se estaba metiendo’… A mi no me importa si lo sabe o no lo sabe. Si yo puedo figurarme que la Iglesia está en una situación desesperada, ¿por qué no puede hacerlo EL también?”22

El Hilarión Metropolitano Alfeyev de la Iglesia Rusa Ortodoxa predicará la homilía.

El Hilarión Metropolitano Alfeyev de la Iglesia Rusa Ortodoxa predicará la homilía..

De hecho, mientras que Kevin Doran vehemente desaprueba la agenda ecuménica del papa, en lo que respecta al Congreso, es claro que Doran cree enérgicamente en la transubstanciación y en que no hay salvación fuera de la Iglesia Católica. Para Doran resulta demasiado que el papa contamine algo tan solemne y atesorado como el Congreso Eucarístico permitiendo estas intromisiones ecuménicas.

De hecho, el papa tiene su propia agenda. Ha escogido a propósito líderes de otras iglesias y grupos importantes para este mismo evento Católico Romano. El papa Benedicto entiende cómo tal honor puede ayudar a ablandar la oposición y suavizar las diferencias dogmáticas. El CEI ha de ser un evento público de alta visibilidad. ¿Cuanto mejor no sería para demostrar al mundo que otras iglesias y grupos religiosos mayores están uniéndose con Roma? A no ser así, ¿cómo podrían participar en la liturgia de este ritual tan Católico Romano? Este evento espectacular provee aún otra ocasión que puede utilizarse para adelantar el narrativo actual propagado por los católicos de que los católicos son cristianos.

Ha sido siempre el objetivo del papado arrogarse poder a sí mismo. Si hombres devotos pero de menor categoría como el Kevin Doran quedan ofendidos y confusos cuando sus propios líderes pisotean sus creencias primarias, entonces las tales no tienen importancia para el papa. Antes bien, indica que el objetivo primario papal es el de someter todo el cristianismo a la Eucaristía Católica.23 Lo que hace el papa Benedicto XVI es sencillamente mantener el rumbo ya trazado.

¿Y Qué Esperanza existe para los Idólatras Religiosos Devotos?

Debido a que la justicia de Dios tenía que ser satisfecha, el Señor Jesús bebió las heces de la copa de la ira de Dios. El dijo, “el vaso que el Padre me ha dado, ¿no lo tengo de beber?24 En el huerto de Getsemaní proclamó las palabras que dicen: “Y les dijo: Mi alma está muy triste, hasta la muerte; quedaos aquí y velad… Y dijo: Abba, Padre, todas las cosas te son posibles; aparta de mí esta copa; pero no sea mi voluntad, sino la tuya.25 El próximo día, sobre la cruz del Calvario, el Señor Jesús bebió toda la copa de la ira de Dios. En la cúspide de sus sufrimientos, apeló a Su Padre, “Y a la hora novena Jesús clamó a gran voz, diciendo: …Dios mío, Dios mío, ¿por qué me has desamparado?26 De esta manera el Señor Jesús bebió la ira de Dios contra el pecado y finalmente exclamó “Consumado es.27 Por consiguiente, la tremenda ira y maldición asignadas a los pecadores creyentes fue pagada en su totalidad por el Señor Jesucristo. Como el Sustituto de su pueblo creyente, el Señor bebió la copa de la ira de Dios.

Ahora en el Evangelio, el Señor impecable presenta a los pecadores Su sacrificio consumado. Si tienes ansiedad de estar bien con Dios, mira lo que proclama la Escritura: “Mas ahora, aparte de la ley, la justicia de Dios es manifestada…28 Esto significa que Dios ha provisto otro medio para ser justo que no es por la ley, y ése medio es por la fe en Jesucristo solamente. La perfección moral de Dios nos es imputada a nosotros los pecadores, si sólo creemos en Jesucristo únicamente cuyo propio cuerpo fuera sacrificado en el Calvario como Sustituto nuestro. De hecho, todos nosotros somos pecadores merecedores de la ira de Dios, pero la gloria y la magnificencia del Evangelio es proclamada todavía más cuando dice: “siendo justificados gratuitamente por su gracia mediante la redención que es en Cristo Jesús”.29 Los pecadores creyentes son gratuitamente justificados mediante la gracia de Dios por medio de la redención que es en Cristo Jesús. El Señor Dios del cielo acerca los pecadores a la justicia de Jesucristo.

Esta es la única esperanza para los idólatras religiosos devotos. Por cuanto la Escritura proclama a los pecadores que: “Al que no conoció pecado, lo hizo pecado por nosotros, para que nosotros fuésemos hechos justicia de Dios en Él.30 La consecuencia de la fidelidad de Cristo en todo cuanto El hizo, culminando en Su muerte sobre la cruz, esa es la justicia que se acredita al creyente pecador. Fue Dios mismo quien constituyó legalmente a Cristo para presentarlo como “pecado por nosotros”. El “lo hizo pecado” porque delante de un Dios Santísimo se había de hacer un pago completo por el pecado. Por esto, los pecados de todo Su pueblo fueron transferidos a Cristo Jesús; de igual manera, Su fidelidad les ha sido imputada.31 Dado que es la naturaleza del Dios Trino ser clemente, podemos esperar que El se mueva al escuchar nuestras oraciones por dar a conocer en el mundo Su Evangelio “para alabanza de la gloria de su gracia32 antes, después y a pesar del Congreso Eucarístico de 2012.

Conclusión

La iglesia papal pretende adorar a Cristo a medida que legisla la adoración del pan eucarístico. Esto no es solo anticristiano; es grosera idolatría. Hablando según las Escrituras, Jesucristo es digno de recibir adoración. El mismo declaró: “Yo soy el Alfa y la Omega, el principio y el fin, dice el Señor, el que es y que era y que ha de venir, el Todopoderoso.33 Por esto es digno de nuestra adoración. En derredor del trono de Dios en el cielo se proclama: “El Cordero que fue inmolado es digno de recibir el poder, las riquezas, la sabiduría, la fortaleza, el honor, la gloria y la alabanza.34 Más aún, la Escritura revela cuán generoso es Cristo. El es Aquél quien “habitó entre nosotros… lleno de gracia y de verdad.35 La Gracia viene únicamente por Cristo, “la gracia y la verdad vinieron por Jesucristo.Y de su plenitud tomamos todos, y gracia por gracia.36 No sólo lo adoramos como totalmente lleno de gracia, sino que nos beneficiamos del profundo pozo de Su gracia. Cristo Jesús vino para dar su vida por el pueblo que El ama. Su vida y muerte son tanto para nuestra salvación como para servirnos de fuente para vivir vidas cristianas fructíferas. También, según lo dice El, Sus palabras son espíritu y vida. Se han de ingerir sus palabras en la mente y el corazón del creyente de la misma manera que se ingiere el alimento físico en el cuerpo físico. Siendo absorbidas por la mente y el corazón creyente, las palabras del Señor dan vida, fortalecen y alimentan espiritualmente al creyente para que pueda hacer aquello a lo que le llama el Señor.37

El Señor declaró, “Éste es mi mandamiento: Que os améis unos a otros, como yo os he amado.38 El mandamiento se ajusta a la característica de la gracia de Cristo. Nos amamos unos a otros por medio de Su amor. La muerte de Cristo Jesús no es sostenida como un mero ejemplo, sino como la fuente de nuestro amor. Es claramente el modelo de nuestro amor, pero aún de mayor importancia es el medio por el cual mostramos el amor por nuestros hermanos. Así es cómo se perfecciona Su amor en nosotros en que nos amamos unos a otros en la misma manera en que Cristo amó a la iglesia. “A Dios nadie le vio jamás. Si nos amamos unos a otros, Dios permanece en nosotros, y su amor se perfecciona en nosotros.39 Su amor logra aquello para lo cual fue diseñado a hacer, ser el poder por el cual nos amamos unos a otros. Amamos mediante Su fidelidad y Su amor. Como resultado, adoramos a Cristo a medida que recibimos su gracia. Cuán diferente resulta esto de la adoración blasfema y pagana del pan de la eucaristía durante el Congreso Eucarístico. Por cuanto Jesús es digno de toda alabanza, Su adoración debe quedar separada de todo engaño. Así como lo dice la Escritura: “Dios es Espíritu; y los que le adoran, en espíritu y en verdad es necesario que le adoren.40 El apóstol Juan resume la posición del creyente en Jesucristo en las siguientes palabras:

Y sabemos que el Hijo de Dios ha venido, y nos ha dado entendimiento para conocer al que es verdadero; y estamos en el verdadero, en su Hijo Jesucristo. Éste es el verdadero Dios, y la vida eterna. Hijitos, guardaos de los ídolos. Amén.41


Se concede permiso para copiar y distribuir este artículo.

Los DVD de Berean Beacon son gratuitos y pueden verse y distribuirse fácilmente desde este eslabón:

http://bereanbeacon.ovh/

Lugar en el Internet del Berean Beacon: http://bereanbeacon.ovh/sp


1 http://lite.rte.ie/news/2012/0314/pope.html
2 www.therealpresence.org/eucharst/misc/excite.htm 3/20/2012
3 Concilio de Trento: DS 1651; Catecismo de la Iglesia Católica, párrafo 1374, 1994.
4 Marcos 13:21.
5 Hechos 1:11.
6 1 Tesalonicenses 4:16.
7 Catecismo, Párr. 1375.
8 Catecismo, Párr. 1391.
9 Catecismo, Párr. 1384.
10 Catecismo, Párr. 1413.
11 “El sagrario en el que se reserva habitualmente la santísima Eucaristía debe ser inamovible, hecho de materia sólida no transparente, y cerrado de manera que se evite al máximo el peligro de profanación.” Código de Derecho Canónico 938 §3.
12 Catecismo, Párr. 1374.
13 La Iglesia Católica se adscribe dos fuentes de autoridad, la Santa Tradición y la Sagrada Escritura. “La Tradición recibe la palabra de Dios… y la transmite íntegra… De ahí resulta que la Iglesia, a la cual está confiada la transmisión y la interpretación de la Revelación “no saca exclusivamente de la Escritura la certeza de todo lo revelado. Y así las dos se han de recibir y respetar con el mismo espíritu de devoción.” Catecismo, Párr. 81, 82. No obstante, cuando hubiere algún problema con respecto a la posición católica, el papa reinante es quien decidirá la fuente de autoridad por acatarse. Catecismo, Párr. 891.
14 1 Timoteo 2:5.
15 Juan 6:63.
16 Romanos 10:9,10.
17 Hebreos 12:2.
18 Juan 17:17.
19 Redemptionis Sacramentum Para. 48 http://www.vatican.va/roman_curia/congregations/ccdds/documents/rc_con_ccdds_doc_20040423_redemptionissacramentum_sp.html#_ftn123. “El pan que se emplea en el santo Sacrificio de la Eucaristía debe ser ázimo, de sólo trigo y hecho recientemente, para que no haya ningún peligro de que se corrompa.” 20 Hebreos 13:8.
20 http://www.celebrandolavida.com/Eucharisticum%20mysterium.pdf. “Eucharisticum mysterium” 1.3.f, Documentos del Concilio Vaticano II.
21 www.vatican.va/holy_father/benedict_xvi/angelus/2008/documents/hf_ben-xvi_ang_20080525_en.html 4/7/2012. 23 Romanos 1:23-25.

22 www.catholictruthscotland.com/blog/2012/01/ireland-hosts-eucharistic-congress-2012-gives-a-whole-newmeaning-to-the-term-irish-joke/ 5/15/2012

23 Documentos Vaticano Secundo 32 Sect II
24 Juan 18:11
25 Marcos 14:34,36
26 Marcos 15:34
27 Juan 19:30
28 Romanos 3:21
29 Romanos 3:24
30 2 Corintios 5:21
31 Romanos 3:22
32 Efesios 1:6
33 Apocalipsis 1:8
34 Apocalipsis 5:12
35 Juan 1:14
36 Juan 1:17, 16
37 Efesios 2:8-10, “Porque por gracia sois salvos por medio de la fe, y esto no de vosotros; pues es don de Dios; no por obras, para que nadie se gloríe. Porque somos hechura suya, creados en Cristo Jesús para buenas obras, las cuales Dios preparó de antemano para que anduviésemos en ellas.”
38 Juan 15:12
39 1 Juan 4:12
40 Juan 4:24
41 1 Juan 5:20-21