Madre Teresa ¿Un alma perdida?

Estimado amigo (a),

Si investigan la influencia de Madre Teresa, van a encontrar que ésta es mundial. En dife-rentes idiomas, van a encontrar libros, revistas, DVD’s, CD’s, y aún Conciertos hechos en honor de ella a fin de alabar su obra humanitaria. Algunos pastores cristianos se refieren a ella como un ejemplo de una vida cristiana. El aura que rodea a la persona y la obra de Madre Teresa hace verdaderamente difícil analizar su vida y sus creencias. Este análisis, sin embargo, necesita ser hecho porque la vida de incontables millones de personas está involucrada. Por lo tanto, con compasión y profundo concernimiento, hacemos la pregunta: ¿Fue Madre Teresa un alma perdida?

Les pedimos que respondan en oración y que envíen el artículo a otras personas. Pedimos también, si es posible, que lo pongan en su sitio de la Internet.

En la Bondad y la Gracia del Señor,

Richard Bennett

Madre Teresa ¿Un alma perdida?

En muchos países, Gonhxa Agnes Bojaxhiu, mejor conocida como la estimada Madre Teresa, está siendo presentada como un ejemplo a seguir. Desde que muchas personas hoy en dia insisten con la idea de que todas las religiones son legítimas maneras de llegar a Dios, para ellos en la presente era Madre Teresa es uno de los mejores modelos. Ella creía que todas las personas pueden ir al cielo de acuerdo a sus propias creencias religiosas. La gente piensa que si las buenas obras hechas por madre Teresa son aceptables a Dios, el hacer algunas buenas obras en sus pro-pias vidas los van a ayudar y también a confiar que ellos algún día alcanzarán el cielo. Madre Teresa puede fácilmente llegar a ser el ideal, un buen modelo para aquellos que mantienen estas clases de asunciones. Más aún, la gente se muestra muy renuente para decir algo en contra de una persona reconocida especialmente por su vida devota y sus muchas buenas obras. Conse-cuentemente el examen de su vida y su mensaje puede ser un asunto muy sensitivo. La vida y el mensaje de Madre Teresa, sin embargo, debe ser medido con lo que el Señor Jesucristo ha esta-blecido en su palabra escrita, particularmente porque ella finalizó su vida espiritualmente en ban-carrota, como ella misma lo admitía constantemente, que caminaba en tiniebla espiritual.1 Esta admisión propia debe ser reconocida por lo que es, a la luz de la verdad de la Biblia.

Oscuridad desde el principio

Gonhxa Bojaxhiu, nació en 1910, creció en medio de una familia católica muy piadosa en una parroquia católica de Albania. Sin embargo, tomó seis años para tomar la decisión de llegar a ser una monja, lo cual hizo a la edad de 18 años. Por su dedicación y devoción, ella estuvo con-vencida de que amaba a Jesús y que lo había hecho desde su niñez. Ella escribió, “desde la edad de cinco años y medio, “cuando yo lo recibí a El (a través de la primera comunión) el amor por las almas había estado en mí, pero esto creció con los años; Hasta que llegue a la India, con la esperanza de salvar muchas almas.”2 En su camino a la India por primera vez, ella escribió a casa, “Oren por su misionera, para que Jesús pueda ayudarla a salvar tantas almas inmortales como sea posible de las tinieblas de la incredulidad.”3 Después de nueve años en la India, ella le escri-bió a un sacerdote Jesuita, quien había sido su confesor,

“No crean que mi vida espiritual está sembrada de rosas -ésa es la flor que me es muy duro de encontrar en mi camino- Al contrario, tengo a menudo como compañero las ‘tinieblas’. Y cuando la noche llega a ser muy oscura -me parece que voy a acabar en el infierno- luego me ofrezco yo misma a Jesús… necesito mucha gracia, mucho de la fuerza de Cristo para perse-verar en confianza, ese amor ciego que lleva sólo a Cristo crucificado… no desearía por nin-gún precio tener que abandonar mis sufrimientos.”4

Hay sólo un Señor Jesucristo y un evangelio como el Apóstol advierte a los creyentes.5 Trágica-mente, sus escrituras privadas revelan que esta abnegada y devota mujer nunca consiguió traspa-sar las tinieblas del falso evangelio y del “otro Jesús” de la Iglesia Católica.

El camino a la perdición

En Abril de 1942, Madre Teresa hizo un voto privado, “Yo hice un voto a Dios, pactando bajo [dolor de] pecado mortal, de darle a Dios cualquier cosa que El quisiera, ‘no negarle a El nada.” 6 Su explicación, más adelante fue que ella “quería darle a Dios algo muy hermoso… sin reservas.” 7 Su obra en Calcuta llegó a ser ese “algo hermoso” que ella quería darle a Dios. La-mentablemente, ella no sabía que aquel que la estaba llamando a este esfuerzo no era el Señor Jesús Cristo, sino “otro Jesús” al cual sus escrituras privadas dan un abundante testimonio. En el tiempo que tomó para convencer a sus superiores de que ella iba realizar esta obra, les escribió mucho a ellos. Es de estas y de otras cartas privadas que su retroceso hacia tinieblas mas profun-das, son visibles.

Su primer llamado había sido a la edad de doce años, cuando Ella supo que deseaba “salir y dar la vida de Cristo a las personas en los países misioneros” 8 A la edad de 36 años, ella reci-bió “un llamado dentro de mi vocación” lo cual ocurrió en 1946 durante un viaje en tren de Cal-cuta a Loreto. De esto mas tarde escribió, “En el viaje en tren a Darjeeling el 10 de setiembre de 1946 es cuando M.C. -Los Misioneros de la Caridad, se inicia – en las profundidades del infinito deseo de Dios de amar y ser amado9….Fue en este día en 1946 en el tren a Darjeeling que Dios

me dio “el llamado dentro del llamado” para saciar la sed de Jesús y servirle a el entre los mas pobres de los pobres.” 10

La “voz” que le dio el llamado, le hablo muchas veces en su viaje en el tren, siempre in-sistiendo que trabaje entre la gente mas pobre. Por ejemplo, ella testifica en su carta del 13 de enero de 1947 al Arzobispo Périer,

“Un día en la Santa Comunión, escuche la misma voz claramente – “quiero monjas hindúes, victimas de mi amor, que serán como Maria y Marta. Quienes estarán muy cerca de mi, tanto que irradiaran Mi amor sobre las almas….La sed que tienes por las almas te han llevado muy

lejos. – Tienes temor de avanzar un paso mas por tu esposo – por Mi- por las almas…Tu no has muerto por las almas – por eso es que no tienes cuidado de lo que les pueda pasar. – Tu corazón nunca ha sido asfixiado en tristeza como lo fue el de mi madre. Nos dimos todo por las almas – ¿Y tú?… Tu vocación es amar, sufrir y salvar almas y cuando des este paso com-pletaras el deseo de Mi Corazón por ti – Esa es tu vocación”

Esta voz me da miedo… Le he pedido a Nuestra Madre Maria que le diga a Jesús que remue-va todo esto de mí. Mientras mas rezo – la voz crece mas en mi corazón…”Pequeña dame almas – dame las almas de los niños pobres de la calle – ¡Que dolor! – si tan solo conocieras a estos pobres niños manchados de pecado. Deseo la pureza de su amor. – Si solo respondie-ras a Mi llamado – y me trajeses esas almas – apártalos de la mano del Malo…Mi deseo es por ellos – a ellos los amo – ¿Vas ha rehusar mi pedido?11

Y otra vez, “Mi pequeña—ven—ven—llevame dentro de los agujeros del pobre.—Ven se mi luz—Yo no puedo ir solo—ellos no me conocen—ellos no me quieren. Anda Tu—ve entre ellos, lle-vame contigo, entre ellos. — Cuanto tiempo más para entrar en sus agujeros—sus oscuros e infelices hogares. Ve se su victima. —En tu inmolación—en tu amor por Mi—ellos Me ve-rán, Me conocerán, Me desearan. Ofrece mas sacrificios—sonríe mas tiernamente, reza mas fervientemente y todas la dificultades se acabaran.”12

No solo ella escuchaba una y otra vez, a lo que se refería como la “voz”, siempre con el mismo contenido del mensaje; sino que también, comunico en una carta al Arzobispo de que ella había tenido tres visones, de las cuales dijo,

  1. Vi una multitud muy grande – toda clase de gente – muy pobre, y también había niños. Ellos tenían las manos levantadas hacia mi, parados en el medio. Ellos gritaban “Ven, ven sálvanos – tráenos a Jesús.”
  2. Otra vez la gran multitud – podía ver una gran tristeza y sufrimiento en sus rostros – Yo estaba arrodillada al lado de Nuestra Señora, quien los miraba a ellos – …La escuche decir “Cuídalos – ellos son míos – guíalos a Jesús – llevalos a Jesús – No temas. Enséñales a rezar el Rosario – el Rosario familiar y todo les ira bien. – No temas – Jesús y Yo estaremos con tigo y tus niños.”
  3. La misma gran multitud – estaban cubiertos en tinieblas – Pero, yo los podía ver. Nuestro Señor en la cruz. Nuestra Señora, a una corta distancia de la cruz – y yo como un niño pe-queño, frente de ella. Su mano izquierda estaba en mi hombro izquierdo – y su mano dere-cha, sostenía mi brazo derecho. Las dos mirábamos la cruz. Nuestro Señor dijo – “Te lo he Ellos te lo han pedido, y ella, Mi Madre te lo ha pedido. ¿Rehusaras hacerlo por Mi – de cuidarlos, de traerlos a Mi? Yo respondí – Tu sabes, Jesús, Estoy lista para ir en el mo-mento que escuche…Desde [Luego] No he oído, ni visto nada, pero se que lo que haya escri-to – es verdad – como lo dije, No estoy inventando acerca de esto – pero se que es verdad.”13

Solo la Palabra escrita de Dios es Verdad para vivir

La más alta autoridad que el verdadero creyente conoce es la Palabra escrita de Dios, las Escrituras. La declaración mas poderosa del Señor es: “A la Ley y el testimonio: si ellos no hablan de acuerdo a esta palabra, es porque no hay luz en ellos14 Desde que la sola palabra escrita de Dios, es inspirada por El 15 esta y solamente esta es el patrón de conducta del creyente.  No puede ser de otra manera. Cualquier voz que contradice la Escritura debe ser considerada como mentira y engaño, esta es la voz del demonio. Es triste ver como Madre Teresa, desde muy joven, fue mal guiada a un falso evangelio practicado por su piadosa familia y enseñada por la Iglesia Católica.

De allí que ella se hizo monja con el deseo de rescatar almas de las tinieblas, a través de su fervorosa fe en la Iglesia Católica. Es aun más triste leer el haber sido alcanzada por una “voz”, “Otro Jesús”, quien trajo un mensaje no bíblico acompañado por tres visiones – visiones a las cuales ella con grandes sacrificios, ciegamente se hizo devota. Nada de esto la haría acepta a Dios, pero ella no lo sabia.

Trágicamente, a través de su fe ciega a las doctrinas y rituales católicas fue dejada sin protección contra estas poderosas formas de engaño espiritual que la acosaba. Tampoco sus su-periores fueron de alguna protección para ella, porque mientras transcurría el tiempo que ella pi-dió para establecer una orden católica, ella y sus superiores eran creyentes, practicantes católicos.

– sincera e incuestionablemente viviendo un “evangelio” que no podía salvar16

Mientras Madre Teresa continuase creyendo en las doctrinas católicas, ella permanecía en tinieblas. Ella escribió que las crecientes tinieblas la impactaron mas cuando había establecido su nueva orden las “Misioneras de la Caridad”, y la empezó a dirigir, por ejemplo, Ese “algo her-moso” de lo cual la “Voz” había insistido. Precavida por la “Voz” de que ella sufriría mucho, ella menciona haber esperado sufrimiento físico, pero parece no haber esperado que se encontra-ría tan sola – abandonada por su “Esposo”, como sucedió. Así lo confirma en una carta de 1961; “Cuando ayudo a mis hermanas a acercarse a Jesús, les enseño a amarlo con un profundo, y de-voto amor personal, deseo ser capaz de hacer lo mismo. A las Hermanas frente a mis propios ojos, las veo amar a Dios, venir tan cerca de El, crecer diariamente para ser como El; Y yo, Pa-dre, estoy “sola”, vacía, excluida y no deseada.” 17

Ella escribió, otra vez, a Neuner,

“Cuan frió, cuan vacío y cuan doloroso esta mi corazón. Santa comunión, Santa misa, todas las cosas santas de la vida espiritual, de la vida de Cristo en mi; todo eso es tan vacío, tan frió, tan indeseado. Mi situación física, de pobre, de indeseada abandonada en las calles de no amada, de no deseada; son el verdadero retrato de mi pobre vida espiritual, de mi amor por Jesús…” 18

Es claramente evidente que a través de sus escrituras privadas ella no tenía en su corazón, “…Iluminación del conocimiento de la Gloria de Dios en la faz de Jesucristo.” 19

Una ves que la visión de establecer una orden, estaba realizada y funcionando, el asunto funda-mental con el cual ella se encaraba constantemente fue el del objeto se su fe y esperanza. ¿Podría este objeto liberarla? Sus escritos personales atestan el hecho que este objeto liberaría el sufrimiento prometido. Pero, en la salvación prometida después del sufrimiento,20 este no podría liberarla, porque la Biblia, la Palabra escrita de Dios, lo establece de otra manera.

Negación Del Evangelio

Madre Teresa escribió muchas veces de “Jesús”, consistentemente al finalizar muchas de sus car-tas y documentos con “De ustedes en Jesús, M. Teresa MC.” Más aun, ella nunca se menciona asimismo como una pecadora que confía en Jesucristo para salvación. En lugar de eso, ella tiene el rol de Jesús y su propio rol, invertido en esto, El [Jesús] necesita su sacrificio personal a fin de salvar vidas para El; pero ella profesa que no necesita, ni desea Su amor. El propósito de su obra esta afirmado en el fundamento de su congregación en el “Decreto de Instalación”:

“El apagar la sed de Nuestro Señor Jesucristo para la salvación de almas por la observación de tres Votos, de Pobreza, de Castidad y de Obediencia, y de un cuarto Voto adicional, el de-dicarse fervorosamente con abnegación al cuidado del pobre y necesitado, quienes partidos por deseo y destitución, viven en condiciones debajo de toda dignidad humana.” 21

Claramente, el propósito de fundación de su congregación es diametralmente opuesta al mensaje del evangelio, que solo por la fe, un pecador confía solamente en el Señor Jesucristo pa-ra salvación. Para Teresa y la orden religiosa que ella estableció, la salvación de almas tenía que ser observada a través de cuatro Votos específicos, propuestos para ayudar a apagar la insaciable sed de el Señor Jesucristo.

De la correspondencia privada de Teresa, esta muy claro que ella piensa que ama a Jesús. Perdida en vivir de las imaginaciones de su engañado corazón, 22 parece que ella no realizaba que su mensaje era una flagrante, y abierta negación del verdadero Evangelio. Sus escritos mues-tran que ella absolutamente no supo, que estar bien con Dios, es un regalo de Dios, a través de la vida perfecta y sacrificio de Jesucristo solamente. Ninguna buena obra es parte de la salvación, como la Escritura lo afirma claramente, “Porque por gracia sois salvos por medio de la fe, y es-to no de vosotros; pues es don de Dios; no por obras, para que nadie se glorié.” En establecer su meta primaria, el decreto fundamental de la congregación de Madre Teresa, muestra que ni ella, que inicio la obra, ni las autoridades católicas, quienes dieron legitimidad católica; supieron nada acerca del glorioso Señor Jesucristo; como si el nos necesitara para apagar Su sed.

Mantener este punto de vista completamente no escritural del Señor Jesucristo, y ense-ñándolo a otros, es en extremo, un serio pecado, como la Escritura lo afirma: “ Ay de los que a lo malo dicen bueno, y a lo bueno malo; que hacen de la luz tinieblas, y de las tinieblas luz…c23 Que Teresa haya sido engañada por “otro Jesús” esta completamente atestiguado por sus propios escritos, por sus afirmaciones en sus declaraciones fundacionales y documentos que llevan a con-tradecir quien Cristo es. Esa “Voz”, que ella pensaba era Jesús, que la llamo a ser su luz a los pobres y a otros, y que la equipo con un evangelio falso para que lo viva y lo perpetre, lo cual ella obedeció al extremo. Este falso evangelio esta enquistado en la declaración constitucional de la fundación de las Misioneras de la Caridad.

Es muy refrescante el recordar que el Señor dijo, “No todo el que me dice: Señor, Señor, entrará en el reino de los cielos, sino el que hace la voluntad de mi Padre que está en los cie-los.” 24 “El Señor hizo de la voluntad de el Padre algo muy clara cuando dijo,”Esta es la obra de Dios, en que creáis en aquel que él ha enviado25 El también explico en la parábola del Fariseo y el Publicano, que como pecadores, venimos a Dios con la actitud del Publicano, quien dijo:

Dios, sé propicio a mí, pecador26 La verdadera seguridad y paz con Dios, es absolutamente un regalo de Dios, como la Escritura maravillosamente lo explica; “ Pero al que obra, no se le cuenta el salario como gracia, sino como deuda; mas al que no obra, sino cree en aquel que justifica al impío, su fe le es contada por justicia.” 27

Una fundación construida sobre la arena del sufrimiento y las buenas obras

El concepto que las buenas obras nos hacen aceptables a Dios, fue fundacional para Madre Teresa. El sitio de Internet, “theamericancatholic.org” Explica. Cuando ella visito Cincinnati, Ohio, el 7 de Junio de 1981; para ayudar a la comunidad franciscana, quienes hicieron una cele-bración del 800avo. Aniversario del nacimiento de San Francisco de Asís. A ella le preguntaron porque San Francisco tuvo un gran impacto en su vida. Ella explico, que un incidente en la vida de San Francisco que mas la impacto fue el beso que el dio a un leproso. De acuerdo a la tradi-ción, un día San Francisco había pasado a un leproso en el camino, demasiado repulsivo al co-mienzo, aun para saludarlo. “Pero luego el regreso y lo abrazo” dijo Madre Teresa. “Este fue el inicio de San Francisco. Este acto de rendición hizo a San Francisco…después de esto el estaba listo para ofrecer cualquier cosa” 28 Este propósito de salvar almas “por rendición” fue en efec-to, lo que Madre Teresa escribió en la explicación de la Constitución de su orden de monjas.

“El verdadero amor es rendición. Cuanto más amemos, mas nos rendimos. Si verdaderamen-te amamos las almas, debemos estar listos para tomar su lugar, tomar sus pecados sobre no-sotros y encarar la ira de Dios. Es solo a través de esto, en que hacemos a nosotros mismos sus medios y ellos nuestro fin. Debemos de vivir holocaustos, porque el mundo nos necesita como tales.” 29

Lo que Madre Teresa escribió y vivió es en efecto la enseñanza oficial de la Iglesia Católica. El “Catecismo de la Iglesia Católica” lo explica de esta manera;

“En el tesoro, también, están las oraciones y buenas obras de todos los santos, todos aquellos quienes han seguido las huellas de Cristo el Señor y por su gracia han hecho sus vidas santas y han llevado la misión del Padre, confiada a ellos. De esta manera ellos han obtenido su propia salvación y al mismo tiempo cooperado en salvar a sus hermanos en la unidad del cuerpo Místico.” 30

En contraste total, la Escritura declara que todas nuestras obras de justicia son tanto, co-mo trapos de inmundicia. 31 El obrar por nuestra propia salvación, y la salvación de otros, es ex-plícitamente mencionado por la Palabra de Dios. La Gracia en la Escritura es expresada como absolutamente un regalo de Dios; “Pero al que obra, no se le cuenta el salario como gracia, si-no como deuda; mas al que no obra, sino cree en aquel que justifica al impío, su fe le es con-tada por justicia.32

La Larga experiencia de Madre Teresa

El libro mas citado en este articulo es Madre Teresa: Ven se mi luz, ha sido publicado. Consiste primariamente de correspondencia de Teresa en un periodo de 66 años.33 Revela su completo desconocimiento del Evangelio. Las cartas escritas por sus propias manos nos dan ha conocer que por cerca de 50 años ella no tenia la presencia de Dios en su vida. La crisis parece haber co-menzado cuando ella inicio su servicio con “los pobres y moribundos” de Calcuta. Este nunca disminuyo, excepto por un periodo de 5 semanas en 1959. Once años después de fundar su con-gregación, ella le escribió al Padre Picachy acerca de su horrenda desesperación:

“Ellos dicen que en el infierno sufren dolor eterno, por la ausencia de Dios—ellos irán a tra-vés de todo ese sufrimiento, solo por haber tenido la poca confianza de poseer a Dios. — En mi alma, siento ese dolor terrible de la ausencia de Dios— de un Dios, que no me quiere— De un Dios, que no es Dios— De un Dios, que no existe (Jesús, por favor perdona mis blas-femias— Me han dicho que escriba todo) . Esas tinieblas que me rodean por todos lados— No puedo elevar mi alma a Dios— Ninguna luz o inspiración entra en mi alma— Yo hablo con-tinuamente del amor por las almas— Del tierno amor por Dios— Palabras cruzan mis pala-bras [sic, labios] —Y anhelo con profundo deseo creer en ellos. — ¿Por que estoy trabajan-do? Si no hay Dios— No hubiese alma. — Si no hay alma, luego, Jesús— Tu tampoco eres verdad. — Cielos, que vacío— Ni un solo pensamiento acerca del cielo cruza mi mente— Por que, no hay esperanza. — Tengo miedo de escribir todas estas horribles cosas que ocu-rren en mi alma. — Estas cosas deben herirlo.” 34

Sorprendidos nos percatamos que Teresa desconocía que solo el Señor es la fuente de vi-da eterna. Jesucristo es la única realidad en quien encontramos al Padre y la vida eterna. Esta es la razón por la cual las Escrituras continuamente enfatizan la verdad que, “ Y en ningún otro hay salvación; porque no hay otro nombre bajo el cielo, dado a los hombres, en que podamos ser salvos.35 El Señor Dios lo ha nombrado a El como el único mediador y ha ordenado que todas las bendiciones vengan a las almas solo a través de El. “Porque nadie puede poner otro funda-mento que el que está puesto, el cual es Jesucristo.” 36 La Biblia no solo enseña Quien es el Señor Jesucristo, sino que también excluye a todos los demás. Poner a otras personas como me-diadoras, para obtener bendiciones de Dios, o tratar de ayudar a Cristo en la salvación es en efec-to una negación a Su persona. Patéticamente, esto es exactamente lo que Madre Teresa, consis-tentemente enseño e hizo en su vida. Así le escribió al Arzobispo Perier, cuando le dijo, no solo de ir en el nombre de Maria, y para su gloria, sino que también ella menciona el deseo de Maria para su conversión en Fátima;

“Su Gracia [Arzobispo Perier], por favor, encomiende todo a la Inmaculada Corazón de Ma-ria. – Ella esta haciendo maravillas en otras tierras. – Ella hará esto para su Arquidiócesis. – Ella tomara un cuidado especial de sus Misioneras de la Caridad, por servir a los pobres, nuestro propósito es traerlos a ellos a través de Maria a Jesús, usando el Rosario familiar co-mo la verdadera arma. Deseos que ella comunico en Fátima, acerca de la conversión de los pecadores. Queremos hacer de Nuestra Señora parte de los tugurios. – Déjeme ir en su nombre y para su gloria. Con ella como nuestra madre, y para su gloria, Nuestro Señor no permi-tirá que la obra de amor y auto-sacrificio falle – desde Su punto de vista” 37

El básico mensaje, dañoso para el alma, de Fátima, aun se vive en el Catolicismo Roma-no, y es expresado en las palabras de la aparición, “Recen, recen mucho. Hagan sacrificios por los pecadores. Muchas almas se están yendo al infierno, porque nadie tiene el deseo de ayudarlos a ellos con sacrificio.” 38

El Señor Jesucristo fue el Perfecto, el único que podía hacer el sacrificio aceptable por los pecadores. Como lo demuestra en Sus palabras, “Esta consumado”. 39 El, el Cristo es el úni-co cordero de Dios, “No hay mas ofrenda por el pecado40 La veneración del nombre de Maria y de su gloria, y luego el mensaje blasfemo de Fátima, muestran cuan profundamente Madre Teresa, estaba adherida a las enseñanzas Católicas Romanas. Que triste es leer sus de-seos, de querer vivir y morir por el “Inmaculado Corazón”. Ella escribió,

“Hoy – mi Dios – que torturas de soledad – Me pregunto cuanto mas va ha sufrir mi cora-zón…No me dejes escapar de este sacrificio que he hecho de mi propia voluntad y convic-ción. Inmaculado Corazón de mi Madre, ten misericordia de tu pobre hija. Por tu amor deseo vivir y morir como una Misionera de la Caridad.” 41

Con su mente cerrada en tal veneración y dedicación al “Inmaculado Corazón”, no es de asombrarse que ella también escribió de las horrendas tinieblas y dolor emocional que sufría, aun cuando le pedía a Maria ser su Madre en medio de las tinieblas,

“Por favor rece por mi – mi necesidad por Dios es terriblemente dolorosa y aun las tinieblas Se han incrementado. Que contradicción tengo en mi alma. – El dolor adentro es tan grande – Al punto que yo no siento nada por toda la publicidad y de lo que dice la gente acerca de mi. Por favor Pida a Nuestra Señora ser mi Madre en medio de las tinieblas.” 42

En sus cartas, Teresa dio un testimonio de primera mano al extremo de la agonía de vivir un falso evangelio, del cual ella fue enseñada. Lo que es mas grave es que a pesar de su prolon-gada agonía en un vacío espiritual, ella no deja alguna evidencia de haber cuestionado a alguno de sus superiores. En lugar de eso, toda la evidencia ahora disponible, indican lo contrario. A di-ferencia de Martín Lutero quien en su agonía busco la Biblia, Teresa en su agonía busco a sus superiores y confesores. Como Ignacio de Loyola, fundador de los Jesuitas 400 años atrás, ella también busco a los católicos místicos. Tampoco ella da alguna evidencia, por el momento, de haber conocido algo acerca de la verdad. Aparentemente, el dolor de vivir la mentira, no la ani-mo a buscar la verdad, porque no parece ser un asunto importante en sus cartas – Hay mas bien, solo la agonía de una desesperada soledad. Tristemente, toda la evidencia que ha sido documen-tada apunta al hecho que Teresa no recibió ese amor por la verdad. 43

Los verdaderos creyentes tienen el “Espíritu de Verdad”, 44 y a través del Espíritu, un vital vinculo de unión con Jesucristo. Si alguno tiene a Cristo como Salvador, el o ella tiene el Espíritu Santo habitando en ellos. Cualquiera que clame pertenecer a Jesucristo, pero que no da evi-dencias de ser habitado por el Espíritu Santo, carece de la prueba indisputable para establecer su reclamo. Ninguna prueba puede ser fácilmente aplicada, y ninguna otra es mas decisiva, como la Escritura explica; “Ahora si alguno no tiene el Espíritu de Cristo, no es de El.” 45 La consola-ción de el Espíritu Santo es tan básico a la vida Cristiana que el apóstol Pablo lo llama “consola-ción eterna;” “Y el mismo Jesucristo Señor Nuestro y Dios Nuestro Padre, el cual nos amo y nos dio consolación eterna y buena esperanza por gracia….46 Para aquellos que han sido

verdaderamente salvos, “Consolación Eterna” sigue al amor eterno, a la redención eternal, y a la vida eterna que se encuentra en el evangelio de la Gracia.

Abrazando el falso ecumenismo

Una y otra vez su creencia que la salvación de las almas se obtenía a través de votos y de satisfa-cer la sed de Jesús, Teresa tuvo fuertes convicciones de la utilidad de todas las religiones. Ella creía que todas las personas son hijos de Dios, y que todos pueden encontrar a Dios a través de cualquier religión. En su presentación en las Naciones Unidas en 1985, ella dijo, “Ningún color, ni religión, ni nacionalidad debería interponerse entre nosotros, somos hijos de Dios…Cuando destruimos un niño no nacido, destruimos a Dios.” 47 “El moribundo, el cojo, el enfermo mental, el no-deseado, el sin-amor – todos ellos son el mismo Jesús oculto. … [A través] de la gente po-bre tengo la oportunidad de estar 24 horas al día con Jesús.”48 Ella también dijo, “Cada victima del SIDA es el mismo Jesús sufriente; Jesús esta en todos….”49 Naveen Chawla, antiguo amigo

y biógrafo de Madre Teresa, una vez le pregunto, “Eres tu quien convierte?” Ella respondió, “Por su puesto yo convierto. Yo te convierto a ser un mejor hindú o un mejor musulmán o un mejor protestante. Una vez que tu haz encontrado a Dios, queda de tu parte el decidir como ado-rarlo a el.”50

No le molesto a Teresa que Dios estableció la manera en la cual tenemos que adorarlo a El. Como el mismo lo decreto, “Dios es Espíritu: y aquellos que lo adoran deben de adorarlo en espíritu y en verdad.”51 Teresa acepto todas las religiones y no puso su fe solamente en el Señor de la Gloria.

En 1986, Bob Bush, un ex-sacerdote Jesuita, la confronto a ella sobre este mismo asunto en la sede de su congregación en Calcuta. El le dijo, “Tu y la gente en las casas de los moribun-dos deben de realizar que una persona es hecha justa delante de Dios solo por confiar en el sacri-ficio de Jesucristo por los pecadores. Tu debes nacer de nuevo por el Espíritu Santo y confiar so-lo en el Señor.” 52 Ella no acepto este mensaje, pero continúo creyendo que todas las religiones llevan la gente a Dios.

En camino a convertirse en “Santa Teresa de Calcuta”

Teresa hablo de algún día llegar a ser una santa de la iglesia Católica Romana. Ella escri-bió “Si yo algún día llego a ser una santa – Seguramente seré una de las “tinieblas”. Estaré continuamente ausente del Cielo – para alumbrar la luz de los que están en tinieblas en la tierra.” 53 Esta inflada idea de una misión después de su muerte es una descabellada blasfemia contra la sola y única asignación del Señor Jesucristo. Su especial misión es “Para dar luz a los que habi-tan en tinieblas, y en sombra de muerte.” 54 El Señor directamente anuncio que es “La Luz del mundo” para apartar las tinieblas espirituales. El vino como la reveladora luz de Dios, exponien-do a la humanidad, para que todo aquel que crea en El, sea liberado de la oscuridad y la ruina del pecado. La afirmación de Madre Teresa no solo es ofensivamente sacrílega, sino que también muestra su falta de entendimiento del Señor Jesucristo como la única fuente de Luz para las ti-nieblas del mundo.

El proceso de santidad de Madre Teresa, iniciado por el Papa Juan Pablo II continúa sin contratiempos. El solo proceso de canonización para ser un santo católico romano hacen de su vida y mensaje, uno más relevante para los católicos y la gente alrededor del mundo. Mientras la llaman en rezos y oraciones (el cual de acuerdo a la enseñanza católica, debería tomar lugar solo si ella es reconocida como santa), pero es obvio que algunos católicos ya están contactándola a través de la oración, así como lo reporto la revista “Times”, en Octubre 5, del 2007. El sacerdote Católico V. M. Thomas fue citado para cirugía en Septiembre 6, 2007. 55 En su celebración de la misa, el pidió a sus fieles rezarle a Madre Teresa por su salud. Cuando fue al hospital para su operación, los rayos equis indicaron que la piedra en su riñón había desaparecido. Este aparente milagro esta siendo sumitido al vaticano, a fin de ayudar a validar, lo que ha sido llamado, una “santificación” por la vía rápida.56

El vaticano públicamente, no solo declara quienes son santos, sino que ánima a la gente a contactar estas personas muertas. El Vaticano oficialmente enseña, “La Comunión de los muer-tos…Nuestra oración por ellos es capaz, no solo de ayudarlos, sino que ellos también puedan in-terceder por nosotros y por el mundo entero.”57 La comunión con los muertos y su deificación ha mantenido un lugar prominente en casi todos los sistemas del paganismo. Los muertos son consultados para ayudar a los vivos, la cual es uno de las atracciones típicas del ocultismo. La practica de comunicarse con los espíritus de las personas fallecidas es pecaminoso, ya que las Escrituras lo prohíben, “No sea hallado en ti…ni quien practica la adivinación…ni agorero…ni quien consulte a los muertos.”58

Las consecuencias de seguir a Madre Teresa

La gente ama mas la tinieblas que la luz, como el Señor declaro, “Esta es la condena-ción, que la luz vino al mundo, pero los hombres amaron mas las tinieblas que la luz…”59 Las tinieblas son el emblema de la ignorancia, de la iniquidad, del error, de la superstición – cual-quier cosa que se oponga a la verdad y a la piedad -. La oscuridad, superstición, y vació de Ma-dre Teresa y sus enseñanzas, y el Vaticano, por otro lado sosteniéndola, son muy serias, tan se-rias que si ella muere aun creyendo los dogmas de la iglesia Católica, las cuales ha consistente-mente enseñado; las consecuencias de creer y enseñar un falso evangelio serán su ganancia.

Cuan terrible es el tener sentimientos religiosos, y no tener una relación con el Señor. Los verdaderos creyentes se adhieren solo al Santo Dios y a su Palabra, como la ultima autoridad.

Ante El, de acuerdo a la Escritura, las personas no salvas solo por gracia, a través de la fe. Aque-llos que siguen las enseñanzas de Madre Teresa, niegan estas básicas y bíblicas verdades. Ellos son como los devotos fariseos en el tiempo del Señor, quienes seguían sus propias tradiciones religiosas, pero no creían, ni aceptaban a Jesús como el Mesías, el Cristo de Dios. El doloroso, pero esencial mensaje para estas personas es el mismo que el Señor dio a los fariseos, “Por eso os dije que moriréis en vuestros pecados; porque si no creéis que yo soy, en vuestros pecados moriréis60 Si alguien niega que Jesús es quien dice ser, deben también negar Su mensaje. Su mensaje es simple, pero atrayente. Como el Señor mismo declaro, “Yo soy el camino, la verdad y la vida; nadie viene al padre sino es por mi61 Conocer a Jesucristo, es conocer al Padre.

Desde que muchos han determinado mantener una “fe” como la de Madre Teresa, están sustituyendo una mentira por la genuina, fe salvadora de la fe en el Señor de la Gloria. Cuan te-rrible es la conclusión de esta incredulidad, “ en vuestros pecados moriréis.” El que persiste en su rechazo del Cristo de Dios, morirán en sus pecados, imperdonables y totalmente sin esperanza delante del Dios. Y aun, cuantos hay que no se dan por aludidos por estas terribles palabras, “en vuestros pecados moriréis.

Tristemente, hay algunos malguiados, quienes dicen que es muy duro y poco amable hablar del futuro destino de los católicos, y de aquellos como Madre Teresa. El ejemplo de Jesu-cristo nos habla mejor. El Señor no dudo al decir la terrible verdad, tampoco nosotros debemos. A la luz de la Palabra de Dios, el permanecer en silencio seria deshonesto y sin amor. Esta ver-dad necesita ser proclamada ahora. Hombres y mujeres no vendrán a Cristo, hasta que ellos re-conozcan el peligro inminente de la ira venidera.

Si una persona deja este mundo, “muerto en sus pecados”como consecuencia, el o ella serán arrojados en el lago de fuego, “esta es la segunda muerte62 El apóstol Pablo claramente ratifica este peligro latente, “Cuando se manifieste el Señor Jesús desde el cielo con los ángeles de su poder, en llama de fuego, para dar retribución a los que no conocieron a Dios, ni obede-cen el evangelio de Nuestro Señor Jesucristo63 Cuan trastornante es la pobre esperanza de los que creen que todos son hijos de Dios y que todos pueden alcanzar a Dios desde cualquier reli-gión. Cuan devastadora es la idea de que nuestras buenas obras, pueden lograrnos salvación. Ro-gamos a Dios que esta ignorancia sea removida de las mentes y corazones de mucha gente; y que el Espíritu Santo, les de, vida, convicción y verdadera fe.

El Antiguo y el Nuevo Testamento nos dicen que estamos espiritualmente muertos a Dios. El pecado de Adán trajo la muerte.64 El profeta Ezequiel dice, “El alma que peque, esa morirá.65 El apóstol Pablo dice, “La paga del pecado es muerte66 El gran mensaje del Evangelio es el que Pedro proclamo: “Sabiendo que fuiste rescatados de vuestra vana manera de vivir, la cual recibisteis de vuestros padres, no con cosas corruptibles como oro o plata, sino con la sangre preciosa de Cristo, como de un cordero sin mancha, y sin contaminación.” 67

Jesucristo ha comprado la vida eterna para los verdaderos creyentes. Solo El tiene la au-toridad y el poder para dar vida. Sus palabras de garantía son, Y yo os digo: Pedid, y se os dará; buscad, y hallaréis; llamad, y se os abrirá. Porque todo aquel que pide, recibe; y el que busca, halla; y al que llama, se le abrirá. Pues si vosotros, siendo malos, sabéis dar buenas dádivas a vuestros hijos, ¿cuánto más vuestro Padre celestial dará el Espíritu Santo a los que se lo pidan?

Richard Bennett de “Berean Beacon” Sitio web: http://bereanbeacon.ovh/languages/espanol.php?name=spanish El autor autoriza copiar este artículo, si es hecho en su totalidad y sin ningún cambio. También, autoriza poner este artículo en su totalidad en sitios de la Internet.


  1. Madre Teresa: Ven se mi Luz, Los escritos privados de la Santa de Calcuta”, editado y comentado por Brian Ko-lodiejchuk, M. C. (USA: Doubleday, 2007) p. 20; también Cáp. 8–13. Madre Teresa, de aquí en adelante.
  2. Ibíd., p.15
  3. Carta a Blagovijest (Revista Católica en Skopje, su ciudad), Marzo 25, 1929, Madre Teresa, 15
  4. Carta al Padre Franjo Jambreković, S. J., Febrero 8, 1937, Madre Teresa, p. 20
  5. II Corintios 11:4
  6. Carta al Arzobispo Périer, Septiembre 1, 1959, Madre Teresa, p. 28
  7. Carta al Padre Picachy, Abril 4, 1960, Madre Teresa,29.M
  8. alcolm Muggeridge, Algo Hermoso de Dios (NY: Harper & Row, 1971) p. 84, citado en Madre Teresa, 14
  9. Carta a las Misioneras Hermanas de la Caridad, Abril 24, 1996, Madre Teresa, 40
  10. Carta a los Compañeros, Navidad, 1996, Ibíd.
  11. Madre Teresa, p. 48 El subrayado en estas citas indican las palabras de la “Voz” en el original.
  12. Carta al Arzobispo Périer, Diciembre 3, 1947, Madre Teresa, 98
  13. p. 99
  14. Isaias 8:20
  15. II Timoteo 3:16
  16. Brian Kolodiejchuk, Postulador para la causa de Canonización de la Bendita Teresa de Calcuta, comenta, “Su [Arzobispo Périer] decisión no estaba basado en el extraordinario fenómeno que Madre Teresa había experimentado ser, sino en la profundidad de su vida de oración, de su obediencia y de su celo, y además de su juicio en el que sus planes y reglas propusieron una solución concreta a una necesidad critica en la iglesia.” Madre Teresa, Pp. 102-103.
  17. Carta al Padre Joseph Neuner, Octubre 16, 1961, Madre Teresa, p. 222
  18. Carta al Padre Joseph Neuner, May 12, 1962, Madre Teresa, 232
  19. II Corintios 4:6
  20. Catecismo de la Iglesia Católica (1994), Parra. 1477
  21. Madre Teresa, 138-139
  22. Jeremías 17:9
  23. Isaias 5:20
  24. Mateo 7:21
  25. Juan 6:29
  26. Lucas 18:13
  27. Romanos 4:4-5
  28. http://www.americancatholic.org/Features/Teresa/Teresa_Assisi.asp 10/15/2007
  29. Madre Teresa. Cita de la Explicación de las Constituciones Originales de la Misión Hermanas de la Caridad por Madre Teresa, M.C., sin fecha, Madre Teresa, 331-332
  30. Catecismo, Para. 1477. No Énfasis en el original.
  31. Isaias 64:6, “toda nuestra justicia es como trapos de inmundicia.
  32. Romanos 4:4-5
  33. El proceso de canonización requiere que todo lo conocido acerca de la persona, sea recolectado y revisado por las propias autoridades de canonización. Las cartas y documentos en este libro son parte de este proceso.
  34. Carta al Padre Picachy, Septiembre 1959, Madre Teresa, ven se mi luz. Pág. 192-193
  35. Hechos 4:12
  36. I Corintios 3:11
  37. Carta al Arzobispo Périer Nov 7 1947, Madre Teresa p 94
  38. http://www.circleofprayer.com/fatima-messages.html 11/3/2007
  39. Juan 19:30.
  40. Hebreos 10:18.
  41. Diario, Febrero 28, 1949, Madre Teresa, 134
  42. Carta al Arzobispo Périer, Enero 29, 1958, Madre Teresa, p. 174
  43. Juan 14:6; 8:31-32; II Tesalonicenses 2:7-10.
  44. Juan 14:17
  45. Romanos 8:9
  46. II Tesalonicenses 2:16
  47. Christian News, Nov. 11, 1985, p. 17
  48. Revista Time 12/4/89, pp. 11,13
  49. Revista Time 1/13/86
  50. “Madre Teresa Toco Otras Religiones”, Associated Press, Sept. 7, 1997
  51. Juan 4:24
  52. Grabación telefónica de la conversación con Bob Bush 9/27/2007
  53. Carta al Padre Joseph Neuner, Marzo 6, 1962, Madre Teresa, 1
  54. Lucas 1:79
  55. El 10mo. aniversario de la muerte de Madre Teresa
  56. “Madre Teresa y la piedra en el riñón”, www.time.com/time/world/article/0,8599,1668857,00.html?xid 10/8/2007
  57. Catecismo, 958 y Parra. 2683 respectivamente
  58. Deuteronomio 18:10-11
  59. Juan 3:19
  60. Juan 8:24
  61. Juan 14:6
  62. Apocalipsis 20:14
  63. II Tesalonicenses 1:7-8
  64. Genesis 2:17
  65. Ezequiel 18:20
  66. Romanos 6:23
  67. I Pedro 1:18-19